Qué tener en cuenta antes de seguir en Twitter

Publicado el 11 de Junio de 2013 por dani en Internet y Social Media

 

¿Seguir o no seguir? Ésta es la cuestión. Twitter es un medio social que permite, digámoslo así, el "desequilibrio". Cuando uno entra en la red del microblogging debe estar dispuesto a aceptar sus normas y una de ellas es el hecho de poder estar siguiendo 5.000 usuarios mientras a ti te siguen 22. Igual que en Instagram, Pinterest o Google+, deberíamos tener en cuenta este posible desajuste en nuestra cuenta personal. En este sentido, me gustaría proponer algunos puntos que podemos tener en cuenta a medida que vayamos entendiendo que hacer un follow no deja de ser una acción estratégica y que seguir por seguir es tan absurdo como poco responsable:

- El Balance: como decía, es importante que haya cierto equilibrio entre el número de cuentas que seguimos y las que nos siguen. Si queremos que nos tomen por un usuario con criterio, es básico vigilar este factor. Seguir mucho y que te sigan poco es sinónimo de "poca garra". Que te sigan mucho y seguir poco es una actitud bastante prepotente y alejada del espíritu 2.0.

- ¿Vale la pena?: pensemos en Twitter como una herramienta profesional. Si soy periodista deportivo, me puede ser útil seguir las cuentas de los clubes sobre los que tengo que informar, las de determinados jugadores, las de medios de la misma temática... Parece evidente. Ahora bien, si quiero que mi imagen se asocie al periodismo político, seguramente deberé seguir otro tipo de cuentas. Cuando uno empieza en Twitter debe saber qué quiere conseguir y cómo quiere que se le vea y, sin duda, las cuentas que sigas determinarán quién eres a la vista de los demás.

- Las listas: una buena manera de seguir manteniendo nuestra imagen y reputación es a través de las listas privadas. Si quiero ofrecer seriedad en mi timeline y que no me despisten tweets que no guardan relación con mi uso profesional, este tipo de listas son una buena solución. Una de las ventajas que tienen, para mi, es el hecho de poder incluir usuarios sin tener que seguirlos. Esto reduce el número de following y, además, nadie sabrá que las estás siguiendo. Es decir, son una buena manera de observar a la competencia sin que se dé cuenta o hacer un uso más lúdico de Twitter sin que nadie te asocie con cuentas que no te interesan.

- Las cuentas fantasma: una buena práctica que citaba en posts anteriores es el hecho de hacer follow-backs. Seguir a quien te sigue es, bajo mi punto de vista, una actitud positiva. Eso sí, vigila qué tipo de cuentas te hacen follow. Comprueba que hay alguien detrás de ellas y que su Bio se ajusta a tu sector o al campo en el que quieres que se te asocie. Hay infinidad de cuentas que robotizan sus follows buscando el tuyo para después dejarte de seguir. No caigas en la trampa y, si caes, ya sabes lo que toca: dejar de seguir.

- La limpieza: para acabar, no quería olvidarme de la conclusión final de este post, que no pasa por otra cosa que la de hacer limpieza en tu cuenta. Si eres de los que el balance lo tiene muy negativo, te recomiendo el empezar por dejar de seguir cuentas que no te siguen. Aplicaciones como notfollow.me te serán de gran ayuda. Otra herramienta básica para tener una buena política en Twitter es Social Bro.

Con todo, espero que estos puntos os ayuden a determinar la idoneidad o no de cumplir con un acto tan simple pero con tanto significado como seguir una cuenta. Al fin y al cabo, de eso va Twitter. Y, sino, pregúntate tú mismo cómo reaccionas cuando ves que tienes 10 nuevos seguidores. Seguramente mucho mejor que cuando te llegan invitaciones de "amigos" que no conoces en Facebook. 

 

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