Las píldoras formativas en la formación contínua

Publicado el 26 de Enero de 2015, actualizado el 29 de Enero de 2015 por dani en Educación a distancia

¿Te imaginas tomarte una pastilla y, al instante, saber cocinar platos que nunca habrías pensado? ¿O soltar frases enteras en un chino más que correcto? Las píldoras formativas no tienen efectos tan de ciencia ficción, pero sí que nacen con el objetivo de intentar alcanzar algo parecido. Eso es, conseguir que un usuario adquiera conocimientos suficientes sobre una materia específica en un plazo de tiempo que, en la mayoría de casos, no superará los 60 minutos.


Después de años de experiencia en el sector de la formación, hemos detectado que los alumnos pierden gran parte de su atención cuando las sesiones superan la hora de duración. Esto aún es más acusado cuando hablamos de formación online, ya que el alumno tiene infinidad de inputs que pueden afectar su concentración (un móvil cerca, una nueva ventana del navegador abierta…).

Sin duda, éste es uno de los mayores handycaps de la formación online, y uno de los motivos por los que muchos alumnos la acaban desestimando. Ahora bien, la aparición del formato microcurso es un valor que puede ayudar a contrarrestar estas distracciones y facilitar que los alumnos se queden “enganchados” al contenido de la sesión.

Si bien estas píldoras formativas tendrían poco sentido en la formación presencial por la dificultad de movilizar un grupo razonable de alumnos para una sesión tan corta (muchos pensarán que tardan más en aparcar el coche que lo que dura la clase), la formación online permite que este formato adquiera sentido.

Para personas formadas pero que necesitan actualizar conocimientos sobre una materia concreta; empresarios que desconocen una temática específica, alumnos que quieren ir al grano sobre un aspecto que necesitan ampliar… Personas con poco tiempo, que no necesitan extensos programas formativos para resolver aspectos muy focalizados de una temática, que quieren ahorrarse los viajes a una academia... Todos ellos son susceptibles de formarse mediante cápsulas formativas: una manera de aprender y, casi al instante, poner en práctica esos conocimientos.

Claro está que, para que esto suceda, estas píldoras deberán presentarse como sesiones formativas  muy concentradas y cargadas de fuerza, que “obliguen” al usuario a no perderse ni un detalle. Aprovecharán cada segundo y evitarán conceptos superfluos que no aporten valor real a los alumnos.

Deberán también apoyarse en un material seleccionado a la perfección por el profesor y se basarán en un programa pensado milimétricamente para garantizar que el alumno aprenda aquello que está buscando y sea capaz de aplicarlo.

Se trata, pues, de un formato al que deben saberse adaptar tanto profesores como alumnos. Algo en lo que llevamos años trabajando para encontrar la mejor fórmula y ofrecerla ahora a todos nuestros usuarios. 

Comentarios

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí.
Cerrar