La innovación también es posible en tu empresa

Publicado el 2 de Marzo de 2016 por dani en Turismo


Cuando se habla de innovación, lo primero que suele pensarse  es que se trata de algo sólo apto para unos pocos. El trío que han formado las siglas I+D+i (Investigación + Desarrollo + innovación) se ha situado casi siempre como una serie de procesos ligados a la ciencia, como si no fuera posible generar nuevas ideas lejos de los laboratorios o departamentos específicos de grandes multinacionales.

Los procesos productivos del día a día nos absorben, sobre todo en las pymes, donde parece especialmente complicado que la cultura de la innovación arraigue. Y es que, ¿sabemos qué retorno (ROI) va a tener dedicar tiempo y dinero a innovar? Es más… ¿sabemos incluso si tendrá retorno? Ante esta sospecha, lo más fácil es tirar millas y seguir emitiendo facturas, en el mejor de los casos.

Esta situación ha comportado una crisis de creatividad, obviando una de las frases hechas más célebres: “renovarse o morir”. Muchas empresas piensan que, si ya les va bien, mejor no tocar nada y son incapaces de adapatrse a los cambios de los consumidores. Mientras, otras son capaces de aportar cosas diferentes, entrando en la batalla directa por captar clientes cansados de ver siempre lo mismo.


Así que, si estás dispuesto a innovar, bienvenido. Sólo hay que perder los miedos y dedicarse a pensar, preguntarse las cosas antes de hacerlas y ser consciente que la innovación es aplicable en diversas fases: tecnología y robótica; instalaciones; procesos y modelos; comercialización y marketing; y en el cliente externo/interno. El presente está en la innovación, y el futuro en no dejar de hacerlo.

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